martes, 28 de febrero de 2012

Cuando no estás

Cuando no estás las fuerzas del universo juegan conmigo. El día se alarga eternizándose, como si no tuviese fin, sometido a un proceso de expansión que hace que cada hora sea un año y cada año, mil. Es un juego perverso porque mientras se hace imposible de acabar, cada instante siguiente es una esperanza de tenerte, de saberte, el momento se renueva en si mismo y trae otro que agota en la nada pero que anuncia otro en el que es posible que vengas a mi o que vaya a ti, aunque sea cruzando ese universo que juguetea y me desgasta.

Cuando no estás las calles son acontecimientos que contarte, un mapa abierto y vivo donde suceden cosas que grabo en mi mente para contarte o para inventar esas historias que te gustan. Cuando no estás paseo a tu lado y te cuento y te digo y te explico el porque de las cosas y me fijo en tu mirada que me mira y que mira al mundo y creo que soy ese mundo y que todo empieza y acaba en mi. Cuando no estás imagino conversaciones que tendríamos y que nunca tendremos porque los momentos que pasan se escapan como se escapan los días cuando no estás

Cuando no estás pido tus platos, bebo tu vino y siento que te gustan, que disfrutas con ellos y busco esa luz que te hace estar cómoda y tranquila, para que allá donde estés, no te sientas molesta por la luz que llega a mis ojos. Cuando no estás los paseos a casa no son lentos, ni esconden una promesa, quiero acabarlos pronto para enfrentarme como pueda a la soledad.

Cuando no estás me despierto y tu nombre viene a mis labios, me pregunto que harás y si te acordarás de que existo. Cuando no estás me duermo con tu nombre yéndose de mis labios y me pregunto de que estarán llenos tus sueños. Cuando tu no estás mi corazón está tenso y duro, mi rostro triste y feo, mi cuerpo frágil y débil y anhelo respirar el aire que calienta tu aliento cercano.

Pero no estás, nunca estás

miércoles, 22 de febrero de 2012

We are the mods (III)

CHICAS MODETTES 

Corte de pelo a lo garçon peinado que lució Liz Taylor en la película Marco Polo, pelo lo mas liso posible, peinado desde el centro de la cabeza y con flequillo, el clásico bob 

 

Chaquetas de Madrás, niquis italianos de nylon, en azul, marrón o verde. Americanas cortas, rebecas de punto. Trajes de falda y chaqueta, fueron muy populares aquellos que no tenían mangas ideales para bailar  

Abrigos de cuero, ante o plástico y gabardinas (siempre por encima de la rodilla). 

 


Faldas rectas A-Line(nunca mas cortas de 8 cm por debajo de la rodilla, las chicas mods nunca llevaron minifalda). Fue muy revolucionario que las chicas usaran pantalones, con aberturas abotonadas en el lateral, caderas mas anchas y cintura mas estrecha,no quedaban muy bien así que empezaron a usar algunos modelos de chico twin-sets muy de moda también estuvieron los sky-pants 

 

Zapatos planos sin tacón, sin cordones, punta redondeada, los más corrientes fueron los granny shoes o zapatos de abuela de punta redonda y sujetados a ambos lados por una tira que cerraba mediante botón o hebilla. 

 

Nunca llevaban joyas aparte de detalles como pasadores o cadenitas en las solapas de sus camisas o gemelos, como los chicos

martes, 21 de febrero de 2012

We are the mods (II)

Chicos Mods

Peinados desde el estilo Perry Como, college boy al the french line. Diversos tipos de backcombing. 

 

 
 

Camisas entalladas, polos entallados, jerseys de pico, jerseys de cuelllo de cisne, de cuello redondo. Camisas y polos entallados y estilo 1960s de marcas como Ben Sherman, Fred Perry, John Smedley, Penguin, Gabicci, Roberto Carlo y hechas a medida; Americanas de tres botones: solapa estrecha, cierre alto, raja atrás o dos en los laterales. A medida y bien entalladas, frecuentemente con bolsillo o bolsillos ticket pocket. 


Destacaba la parka del ejército americano, la más valorada es tal vez la M-51, seguida de la M-65. También fueron populares chaquetas como la harrington y la monkey. Abrigos de tipo Crombie y tabardos marineros estilo peacoat 

 
 
 

Sta-Prest, hipsters, Levi's 501, entallados. Muchas veces hechos a medida también 



Calzado Clarks desert boots (también conocidas como pisamierdas o safari o desert cockson); chelsea boots y beat boots; mocasines; bowling shoes (zapatos de bolos); jam shoes (patos); stage shoes; hushpuppies; winklepickers 

 
 
 





domingo, 19 de febrero de 2012

We are the mods (I)

finales de los 50, los chicos de la clase trabajadora británica de un Reino Unido que empezaba a recuperarse de la devastadora guerra, sentían la necesidad de diferenciarse de sus mayores. Por los clubs del Soho empezaban a verse chicos vestidos con traje de mohair, corbata estrecha y un corte de pelo definido para escuchar Modern Jazz. Eran los Modernist, Mods. A partir de ese momento se va imponiendo como tribu urbana en contraposición a los Teddy Boys, Teds, de aspecto rockabilly con tupes, cazadoras de cuero, potentes motos Triumph y Harleys, apasionados del rock&roll blanco que llega de los Estados Unidos. 


 

Al contrario los Mods, se interesaban por la poesía y el surrealismo. Estaban siempre a la última, creían en el individualismo, buscaban la elegancia, y tenían unas terribles ganas de destacar y de pasárselo bien. También se ven influenciados por toda la emigración que llega de las colonias inglesas a la metrópoli y traen consigo el reggae, el ska, el rythm&blues. 

Pronto, y derivado de los músicos de Jazz, se imponen los trajes de mohair o tonic, que cambiaban según la luz , de tres botones, las corbatas estrechas, los pantalones sta-prest (sin pinza y con una línea que no desaparecía ni al plancharla). Las camisas Ben Sherman, con el detalle de sus botones extra en las mangas y detrás del cuello, eran muy buscadas, al igual que los polos Fred Perry o las chaquetas Harrington (llamadas así porque las vestía un personaje televisivo con ese nombre). Respecto al calzado, los zapatos de bolera eran lo más "in", al igual que las Dessert Boots o los Loafers. Las chicas mods, modettes, también lucían pantalones sta-prest de Levi’s, faldas A Line, twin sets, abrigos crombie y de cuero, granny shoes y corte de pelo estilo bob. 


 

Como eran clase trabajadora no podían permitirse un coche y usan lambrettas y vespas, en especial la Lambretta TV175 o la Vespa GS160. Al final, estos scooters se acabarían constituyendo un signo de identidad y se les añadían muchos retrovisores, cromados pegatinas, faros porque para un mod la vanidad y la arrogancia eran imprescindibles. Aunque también circula la leyenda de ser un respuesta rebelde a una ley que obligó a llevar un mínimo de un retrovisor. 


 

El moverse en scooters trajo consigo otro de los signos de identidad de los mods, porque para reguardarse del frío mientras las conducían o dormir en las playas como solían acostumbrar a terminar las All-Nigthers, usaron la parkas, en especial las del Ejercito americano, la M-51, conocida como fish tail por su forma de pez. Las personalizaban añadiendo la Union Jack, bandera británica o el Target, diana enseña de la RAF. 

 

Al ser chicos de la clase trabajadora encontraban su máxima expresión en el fin de semana. Para aguantar y llevar ese ritmo de vida se valían de anfetaminas, las Purple Hearts o las Blues eran las más habituales. En My generation, himno mod, de The Who, Roger Daltrey imita el efecto del speed al hablar. También eran habituales las peleas con los antiguos Teds venidos a rockers. Fueron famosas las batallas, así consideradas, en Brighton, sitio de peregrinación mod, o Hastings en el 64. 

Quadrophenia, película basada en una opera rock del mismo nombre, refleja a la perfección todo el movimiento mod y su desencanto. Sin duda, inmortalizó para siempre la estética mod que ha perdurado y podemos decir que vuelve con rabiosa actualidad. 



jueves, 16 de febrero de 2012

Punto de ruptura

Una de las cosas más curiosas que tenemos hoy en día es la abundancia de nuevos materiales. Absolutamente para todo, para las cosas que siempre han existido pero que una vez fueron de madera, luego de hierro, pasaron al aluminio, fueron de tugsteno y hoy en día son de una aleación de la que ni conocemos el nombre. Eso sí, es cierto que las cosas siguen siendo las cosas

Los materiales de hoy en día son más resistentes, mejores, más baratos, más útiles y satisfacen mejor cualquier necesidad que antes satisfacía otro material

Una de las características que más han avanzado es la ductibilidad. Los materiales de hoy en día, en general, tienen una mayor capacidad de deformación, de maleabilidad, de elasticidad. La capacidad para asumir un esfuerzo deformante se ha multiplicado hasta el extremo y donde antes la ruptura era inminente, hoy el grado de deformación elástica y posteriormente la plástica y siempre después, siempre el punto de ruptura, es mucho más extendido.

Pero aunque hayamos aumentado la ductibilidad siempre llegaremos a un punto en el que se rompe el material de manera definitiva. Por eso tan importante, y es hacia donde se dirigen los cálculos, la deformación plástica, esa zona donde la modificación puede ser muy grande pero donde es posible el retorno. Este es el verdadero valor del nuevo material porque más allá de esa zona, llegado el punto de ruptura, no hay más.

Cuidado en llegar a ese punto.

lunes, 13 de febrero de 2012

Cuestión de convencimiento


Una de las ventajas de Hernán Cortés y sus hombres, más allá de los caballos, es que los aztecas tenían como objetivo capturar a los españoles porque llamaban su curiosidad, mientras que los conquistadores tenían como objetivo matar al enemigo. 

Esa diferencia es esencial y recuerda aquella frase de Georges Simenon: Yo tengo una inmensa ventaja sobre usted, haga lo que haga, yo he matado. No podemos obviar este tipo de determinación y de convencimiento como fuerza poderosa para acometer cualquier empresa. No hablo lógicamente de matar a nadie, sino que incluso en lo peor que se le puede hacer a un hombre, quitar la vida, la convicción y el convencimiento conllevan una fuerza extraordinaria, un aporte de razón, aunque sea mala, que no sólo justifica sino que santifica el hecho, por malo que sea. 

Shakespeare en Julio Cesar ponía en boca de Bruto: Maté a César no porque le quisiera menos, sino porque amaba más a Roma. Ese convencimiento, esa convicción, incluso ese fanatismo, lleva al hombre a un paso más allá, aunque sea lo peor. 

Así que el convencimiento es una arma poderosa y fuerte porque condiciona la voluntad y elimina límites que nos imponemos. De tal manera que convencidos de algo, lo ejecutamos con decisión. Da igual si es bueno o malo y si esas razones son buenas o malas, si estamos convencidos, a nuestros ojos lo que hacemos está justificado, es necesario y beneficioso. Cuestión de convencimiento. Y sirve para aquellos que defienden una buena causa y matan y mueren por ella, imaginemos a esos soldados ingleses en la Segunda Guerra Mundial y sirve para una mala causa, las matanzas en Bosnia. El convencimiento es el mismo. Terrible lo equivocados que podemos estar en nuestra convicción. 


domingo, 12 de febrero de 2012

Los tejados del pensamiento

Desde niños cuando nuestros padres empezaron a enseñarnos a hacer las cosas nos dijeron aquello de que la casa no se empieza por el tejado, sino que debe aposentarse en buenos cimientos. Esta es una idea que todos creemos buena y que convenimos en que debe ser aplicada y de hecho, a sensu contrario, cuando alguien no sigue esta pauta y es evidente, usamos esta frase y razonablemente, apunto.


 Sucede sin embargo, esa es la impresión que tengo, que últimamente veo en demasiadas ocasiones como sucede al revés, empezar la casa por el tejado. Creo que se establece una conclusión, la que sea, por interés, desinterés o porque si y luego se rellena de razón. Primero se llega al final, a tomar una postura y luego adecuamos los razonamientos que encajan con ese final.

Es de suponer que deberíamos sobre base a nuestros principios, valores e ideales razonar y pensar para ir puliendo nuestra postura, atacarla con otros argumentos incluso para establecer la fortaleza y veracidad de la misma y por fin sacar una conclusión. A veces este proceso es más corto y evidente y otras largo y tortuoso pero en ambos casos se produce el mismo esquema lineal de pensamiento. Al contrario de todo esto, la sensación y a veces la certeza, que tengo en muchas de las discusiones que nos ocupan es que tendemos a fijar nuestra posición y luego rellenarla de razones y hay algo en el argumentario que chirría y acaba notándose.

En principio, podría decirse que en realidad no es malo que suceda eso, al fin y al cabo se adopta una posición porque se cree en ella, sea por bonhomía, sea por interés, pero se cree en ella. Y visto desde un punto de vista finalista, como es el proceso de pensamiento del que hablo, en sí, o incluso desde un punto de vista teleológico, dada su utilidad, es perfectamente aceptable pero esencialmente estamos vulnerando el pensamiento en sí, puesto que si no ponemos en duda las premisas, las concatenaciones, si no sometemos a controversia cada pequeño resultado que nos lleve a otro, sino atacamos cada unión y salto en el proceso, estaremos simplificando nuestra posición y nuestro pensamiento, estaremos debilitando nuestra conclusión ya que tiene una columna vertical frágil. Además de una consecuencia perversa e inadvertida, cada vez que iniciamos el proceso que desemboca en una idea estamos revisando todos nuestros principios, valores e ideales en el mismo proceso mientras que si optamos por determinar la conclusión y rellenarlo de razones nunca airearemos y pondremos a prueba aquello que pensamos y sin darnos cuenta casi lo convertiremos en dogmas, casi más en fe que en razón.